El auge de la comida vegana, que solo en nuestro país mueve cerca de 5.000 millones de euros cada año, se ha visto salpicado por un debate que podría 'desestabilizar' los cimientos de la industria. El problema reside en el nombre de estos alimentos: ¿por qué son hamburguesas, salchichas o beicon si en su composición no incluyen carne? ¿Merecen dicho apelativo? Una cuestión complicada que ha levantado muchas ampollas. De hecho, el mes pasado, Francia aprobó una ley por la que los productos veganos no podrán usar palabras que aludan de forma equívoca a productos cárnicos. Quien lo haga deberá pagar una multa de hasta 300.000 euros.

Un debate abierto

Aunque parezca una medida excepcional, no es la primera vez que las autoridades apoyan iniciativas como esta. En España, por ejemplo, está prohibido llamar yogur a los productos cremosos que no estén elaborados con leche fermentada, mientras que la Corte Europea de Justicia rechazó hace un año los alimentos hechos a base de tofu y soja que se venden como queso, nata o mantequilla. En esta ocasión, la discusión se ha tornado en una ferviente polémica, enfrentando a ambos bandos en una guerra sin cuartel.

Hamburguesa vegetariana con queso, lechuga y tomate.
Hamburguesa vegetariana con queso, lechuga y tomate.

Según la Real Academia Española, la hamburguesa es “una tortita de carne picada, con diversos ingredientes, frita o asada”. Bajo esta premisa, la comunidad vegetariana se vería obligada a sacar la bandera blanca y empezar a buscar nuevos términos para su extensa cartera de productos. Sin embargo, ellos tienen su propia interpretación. “Todo lo que ayude a que cada vez más personas respeten a los animales en cualquier ámbito es positivo. Por lo que no vemos problema en utilizar el término ‘hamburguesa’ para las hamburguesas veganas. Su existencia es una prueba más de que se puede vivir sin consumir alimentos de origen animal y sin renunciar a nada”, asegura Elisa Blanco, coordinadora de Madrid Vegano. “Sería difícil introducir un término universal que se identificara con hamburguesas veganas sin mencionar la palabra hamburguesa. Esto supondría todo un reto para el campo del marketing, aunque no creemos que sea una prioridad”, añade.

Una opinión muy similar a la de Unión Vegetariana, que ampara esta práctica bajo un término que la define a la perfección: imitación. “Si esto genera problemas, creemos que habría que buscar una alternativa a esos nombres, pero lo que está claro es que hay un auge y una demanda, y que con el paso del tiempo habrá más productos de este tipo, que son simples imitaciones. Sin embargo, al inicio del cambio, supondría una confusión para el consumidor y no tendría la aceptación que de otro modo sí que podría tener”, asegura David Román, promotor y presidente de Unión Vegetariana Española.

El relato de la industria cárnica

Al otro lado, encontramos una gran horda de carnívoros, asociaciones e industrias cárnicas. Un colectivo que se mantiene fiel a un estilo de vida mucho más asentado y contra quien resulta muy complicado combatir. Estos se quejan de la mala imagen que los productos vegetarianos dan sobre la carne, pues al vender hamburguesas vegetales cerca de las convencionales hacen creer al consumidor que estas últimas son más perjudiciales para la salud del individuo.

Hamburguesa de ternera a la parrilla.
Hamburguesa de ternera a la parrilla.

Muchos colectivos han unido sus fuerzas para lanzar una petición abierta reclamando que la palabra ‘carne’, y todo lo relacionado con ella, esté reservada exclusivamente a la parte muscular de un animal nacido, criado y abatido de forma tradicional. En España, “el Real Decreto 474/2014, por el cual se aprueba la norma de calidad de derivados cárnicos, asegura que los productos con dicha denominación deben incluir en su composición derivados cárnicos”, explica Carolina Cucurella, secretaria técnica de la Asociación Empresarial Cárnica. Y no solo eso, Fernando Burgaz, director general de la Industria Alimentaria, insta a las autoridades competentes en materia de calidad a luchar contra lo que él denomina un "fraude”.

Este malestar se ve incrementado por la impunidad de la que disfrutan algunas marcas de peso en el sector, que recurren a este concepto para aumentar sus ventas. “Nos sabe muy mal que haya operadores del sector cárnico que también vendan productos con este tipo de denominaciones. Está genial que diversifiques tu cartera de productos, pero invéntate un nombre para ellos”, añade Cucurella. “De hecho, hay una amplia opinión entre los colectivos veganos que, desde su punto de vista, también consideran que no es correcto utilizar denominaciones de productos cárnicos para productos que no contienen carne, porque lo consideran incorrecto, como efectivamente es”, incluye Miguel Huerta, secretario de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España.

Otras alternativas

Sea como fuere, sí que es cierto que, aprovechando el esplendor de este nuevo modelo de gastronomía, son muchos los ingredientes que han decidido presentarse como sustituto definitivo de la carne en dicha receta. A día de hoy, es posible hacer una suculenta 'hamburguesa' con casi cualquier tipo de alimento. Algunos, incluso, contienen las mismas cantidades de hierro y proteínas que la versión original. Y aunque el tofu se haya convertido en la alternativa más recurrente, existen cientos de opciones mucho más naturales que este preparado de soja, agua y coagulante.

Vegetariano comiendo hamburguesas.
Vegetariano comiendo hamburguesas.

  • Garbanzos. Al igual que para el resto de ingredientes, solo hay que cocer la legumbre y hacerla puré, para añadir después otros condimentos como cebolla rallada, zanahoria o calabacín. Además, al contener fibra dietética, los garbanzos sirven para reducir el nivel de colesterol, la presión arterial y el riesgo de padecer ataques del corazón.

  • Lentejas. Rica en minerales, proteínas, vitamina C, hierro y fibra, y baja en grasas saturadas. Las lentejas casan a la perfección con la remolacha o el arroz. También con especias de gran potencia como el jengibre, el cilantro o el curry.

  • Coliflor. Este alimento es uno de los más utilizados en la cocina vegana, pues no solo sirve para elaborar 'hamburguesas', sino también albóndigas, masa de pizza, croquetas o potajes. La avena, la cebolla caramelizada, la patata o el brócoli son sus mejores aliados. Juntos proporcionan al comensal una buena fuente de fibra y antioxidantes.

  • Quinoa. El alimento de moda también sirve para crear una 'hamburguesa' vegana. Esta propuesta está abierta a todo tipo de verduras o legumbres como la calabaza, las alubias rojas o las espinacas. Ideal para personas celíacas, con colesterol y diabéticas, ya que tiene un bajo índice glucémico.