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Todo lo bueno que la saliva hace por ti (y tu bienestar) pero no lo sabías
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En boca de todos

Todo lo bueno que la saliva hace por ti (y tu bienestar) pero no lo sabías

Subestimada hasta hace poco, ahora se sabe que es fundamental para la salud oral y general. El estilo de vida actual, los tratamientos médicos o una mala calidad del sueño impactan en las 'fábricas' de este fluido negativamente

Foto: Una cantidad adecuada de saliva promueve el bienestar. (iStock)
Una cantidad adecuada de saliva promueve el bienestar. (iStock)

El cuerpo humano es una máquina perfecta. Nada en él es, o tiene, una función superflua. Las interacciones entre las distintas partes del cuerpo, sus diferentes órganos, sus distintos fluidos forman una grandiosa partitura donde ningún instrumento juega un papel menor.

A la luz del conocimiento actual, la saliva, a la que clásicamente se le otorgaba únicamente una mera función facilitadora del bolo alimenticio, ha sido reconocida como fundamental en funciones tales como la hidratación de las vías aéreas, la obtención de un sueño reparador, el bienestar y la salud o la modulación del circuito nitrato-nitrito de vital importancia en el sistema cardiovascular, entre muchas otras.

Diariamente, el cuerpo humano produce 1,5 litros de saliva. Una saliva insuficiente o de calidad deficiente impide tener una buena salud oral

Del mundo del arte se ha exportado el término 'curator', con el que se describe a la persona encargada de dirigir, organizar, tutelar o conservar todo lo que se refiere a una gran exposición o evento artístico. La saliva se describe hoy como 'curator' de la salud oral. Sin saliva, con poca saliva o con una saliva de deficiente calidad, no es posible disfrutar ni de un esmalte dental sano, ni de unas encías sanas, ni de una mucosa sana. No es en vano que diariamente el cuerpo humano produzca 1,5 litros de saliva.

La existencia de múltiples 'fábricas de saliva', repartidas por el macizo craneal y sobre todo por la cavidad oral, debiera habernos hecho sospechar, hace ya muchas décadas, del protagonismo de la saliva. La saliva se produce en las dos glándulas parótidas, en las dos glándulas submandibulares, en las dos glándulas sublinguales y en otras múltiples glándulas salivares menores. Mucha infraestructura que no tendría sentido si su producto final no fuera de gran importancia.

Foto: Foto: iStock. Opinión

Sin embargo, frente a la mística de la sangre, anhelada incluso por condes de los Cárpatos en tierras de Transilvania y que de roja se torna azul si el linaje es noble, la saliva, hasta hace bien poco, solo servía para escupir y para hacer 'campeonatos de longitud de lanzamiento'.

Transparente, sin color y sin sabor… Todo parecía indicar que no tenía valor.

La saliva, un tesoro

La evidencia actual ha puesto de manifiesto que la saliva constituye un precioso arsenal de elementos entre los que caben destacar las inmunoglobulinas, infantería y fuerza aérea defensiva entre las cuales se encuentran la transferrina así como la opiorfina, identificada por el Instituto Pasteur hace solo unos años con una capacidad para mitigar el dolor mucho más alta que la morfina; las enzimas salivares, iones de calcio y fosfato, instrumentos imprescindibles para detener el mecanismo de desmineralización del esmalte dental cuando este se enfrenta al ácido de origen bacteriano o no bacteriano; mucinas, con el carácter lipofílico necesario para proteger las distintas superficies de la boca y favorecer la microflora oral; bicarbonato para ayudar en la regulación del pH… Cada cual con funciones irrenunciables.

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Foto: iStock.

Un perfecto cóctel de salud agitado, no mezclado, como en el imaginario cinematográfico, también muy relacionado con el placer; al fin y al cabo, la saliva juega su parte en el sexo y en aquellos los mejores besos de nuestra vida.

El desafío contemporáneo para la saliva

La vida contemporánea, el llamado estilo de vida moderno, donde no falta el estrés, el sueño insuficiente, la toma de medicamentos desde edades tempranas y en mayor proporción según vamos cumpliendo años, compañeros en los neceseres que nos acompañan en los viajes de todos aquellos que hemos vivido más de medio siglo… Todo esto que caracteriza al entorno de la vida moderna es en sí un desafío para la saliva, que ve como sus fábricas se ralentizan y producen menos o una pobre en calidad.

Foto: Foto: iStock. Opinión

No solo se pierde la defensa de la boca, sino que afecta a nuestra calidad de vida, puesto que sin una buena saliva los alimentos no saben igual, nos cuesta más esfuerzo hablar, masticar o tragar determinados alimentos, lo que finalmente puede llevar a frenar las ganas de relacionarnos con los demás.

El cáncer y el tratamiento del cáncer es, sin duda, uno de los mayores desafíos, junto con la toma de medicamentos, para el correcto funcionamiento de las glándulas salivales. Proteger y cuidar la saliva durante el tratamiento del cáncer aportará beneficios importantes para el paciente. La oncología moderna así lo hace.

El vínculo entre la salud oral y la salud general

La alimentación y el estilo de vida pueden repercutir positiva o negativamente en la salud oral y general.

El estilo de vida puede, como hemos descrito ya, repercutir negativamente en la saliva, y la alteración de la saliva puede a su vez provocar manifestaciones orales que crecen hoy de manera epidémica, como es el caso del desgaste dental. La conexión entre el estilo de vida y el desgaste dental, debida en parte a esa falta de protección de la saliva, se muestra cada día de manera más evidente. Tal es el caso de la relación del estilo de vida y enfermedades como la hipertensión, la diabetes o el cáncer.

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Una buena salud oral y general debieran ser capaces de proveer de bienestar. El cuerpo necesita de un aporte equilibrado de nutrientes, un sueño reparador y ejercicio regular que facilitarán la existencia de una actitud mental positiva para enfrentarnos a las dificultades y desafíos de la vida diaria. Cuando el estilo de vida se desequilibra, la salud oral, la estructura dental y la salud general se ponen en peligro.

Las conexiones entre la boca y el resto del cuerpo y el mecanismo mediante el cual los problemas orales pueden repercutir a nivel sistémico involucran muchas veces a la saliva. Pacientes con diabetes tipo 1, aquella que acompaña al paciente desde la infancia, presentan un flujo salival reducido relacionado con la neuropatía diabética o alteraciones en el control de la glucemia. Siendo la saliva esencial para el mantenimiento de la salud oral, está descrito el mayor riesgo del paciente diabético de padecer desgaste dental o inflamación gingival.

El ovillo formado por la salud no distingue entre el compartimento oral y el de la salud general, y la saliva es parte determinante de la fuerza que los une.

¿Cómo podemos cuidar nuestra saliva?

Una buena alimentación, un ritmo de vida equilibrado entre lo personal y lo profesional, el control del estrés, el cuidado y supervisión de la salud general, evitar el abuso de medicamentos que no hayan sido prescritos por el médico; todo en su conjunto facilitará el mantenimiento de la saliva en óptimas condiciones.

La saliva se pone en marcha cuando recibe el mensaje de que es necesaria, y se necesita para masticar y tragar

Así mismo, la masticación es el estímulo más importante para la saliva. La saliva se pone en marcha cuando recibe el mensaje de que es necesaria, y se necesita para masticar y tragar. Es imprescindible, por tanto, el disfrutar de una buena salud oral con las superficies masticatorias de los dientes en correcto estado que permitan masticar los alimentos y no tener que recurrir a tragarlos o a alimentarse a base de alimentos semisólidos que no requieran de la masticación previa.

El papel del dentista no ha hecho más que ganar relevancia a lo largo de las últimas décadas y la confianza en el dentista de la familia, que recomendará, si fuera necesario, las distintas opciones para reponer la ausencia de tramos donde se ha perdido prematuramente alguna pieza de la dentición, que es, por tanto, básica para el cuidado de la saliva. La selección de los distintos materiales para la rehabilitación o restauración de la dentición en condiciones especiales es igualmente algo que el dentista sabrá acometer.

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La industria farmacéutica especializada en higiene oral ha sabido responder a estas necesidades contemporáneas. Estimular la saliva sin efectos secundarios es un objetivo que se ha estudiado por parte de las compañías que se dedican al cuidado oral, y varias son las propuestas farmacéuticas que reman en este sentido.

J. Ship y su equipo de la Universidad de Nueva York, en su artículo publicado en el 'Journal of Oral Rehabilitation', describieron el uso de una línea de higiene oral a base de aceite de oliva, betaína y xilitol, de origen y desarrollo español, capaz de estimular la producción de saliva (sin la presencia de efectos secundarios).

La inclusión de proteínas salivares en otra línea de cuidado oral también ha mostrado resultados positivos en el estímulo de la saliva.

Además, cada día se sabe más de la fisiología y patología de las glándulas salivales, las 'fábricas de saliva'. Recientemente, el equipo de Helen Makarenkova ha publicado en la revista 'Cell Reports' un artículo que describe la identificación de un tipo de célula de los tejidos salivales que se ocupa de la regulación de iones y que secreta un factor de crecimiento clave para los tejidos locales. Esta célula, bautizada como ionocito, podría estar detrás de la reparación del tejido glandular afectado, entre otros, por la quimio o radioterapia.

Ante toda esta evidencia, está cada día más claro que la saliva es un tesoro.

El cuerpo humano es una máquina perfecta. Nada en él es, o tiene, una función superflua. Las interacciones entre las distintas partes del cuerpo, sus diferentes órganos, sus distintos fluidos forman una grandiosa partitura donde ningún instrumento juega un papel menor.

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