El muestrario de carnes no se agota con las típicas que encontramos en la carnicería, pues la perdiz, los faisanes y, cómo no, los pichones forman parte de nuestro recetario más tradicional. Aunque es cierto que si no practicamos la caza, es difícil hacerse con esta materia prima tan sabrosa. Sin embargo, podemos salir al paso de este pequeño contratiempo pues en los últimos años abundan las diferentes tiendas electrónicas empeñadas en que no nos falte ningún tipo de carne sobre la mesa, por muy exótica que esta sea.

Razones para decantarnos por su consumo, además de por su excelente sabor, no nos faltan. Sin ir más lejos, las perdices aportan magnesio, fósforo, selenio, además de vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la tiamina, la riboflavina o la niacina.

Y si hay que escoger entre macho y hembra, mejor esta última porque su carne resulta más sabrosa. De hecho, en las tiendas nos suelen brindar la oportunidad de escoger entre ambos y su precio es idéntico. En cuanto a su peso, hablamos de piezas que rondan los 300 y 400 gramos. Las perdices nos permiten ensamblar platos como la perdiz a la toledana, perdices a la vinagreta o el arroz con perdiz.

Por su parte, el faisán es una ave muy beneficiosa para las mujeres embarazadas, ya que aporta componentes muy necesarios para el desarrollo del feto. A esto se añade que no es nada pesado y resulta muy fácil de digerir. De hecho, algunas dietas recomiendan este tipo de carne. Además, su sabor es muy semejante al pollo.

El pichón también es un gran aliado para nuestra salud gracias al fósforo, el potasio y vitamina B-3 y vitamina C, entre otros nutrientes. En definitiva, si te gustan los sabores auténticos, no te puedes perder estas aves de caza. Para ponértelo fácil, hemos decidido recopilar alguna de las más exitosas recetas.

Perdiz a la toledana

Ingredientes

  • 4 perdices limpias de plumas y vísceras
  • 2 cebollas grandes
  • Es opcional agregar 1 zanahoria
  • 150 ml de aceite de oliva virgen
  • 1 cabeza de ajo
  • 2 cucharaditas de sal
  • 100 ml de vinagre
  • 200 ml de vino blanco seco
  • Sal, pimienta en grano, un par de hojas de laurel

Preparación. Este plato es habitual durante el otoño y el invierno. No en vano, es difícil obtener perdices fuera de estas temporadas. En cuanto a su preparación, es básico que esté bien limpia. Así, podemos ponerla bajo en chorro de agua fría para eliminar los posibles restos de sangre. Si la pieza procede de la caza, todavía lo es más porque debemos quitarle cualquier atisbo de los cartuchos.

Después hemos de atar las patas por los extremos con un hilo de bridar. Este truco impide que la perdiz se deforme o se abra durante su preparación. A continuación las colocamos en una cazuela con aceite acompañada de hojas de laurel y las vamos dorando. Una vez que haya adquirido color, se añaden las cebollas y los ajos ya picados. También ponemos la zanahoria troceada. Sazonamos y vertemos media cucharada de pimienta negra en grano. Por último, añadimos el vinagre y subimos el fuego. Únicamente debemos esperar unos minutos para añadir el vino. Dejaremos el guiso a fuego medio durante unos 60 a 90 minutos, hasta que las perdices estén tiernas.

Posteriormente las servimos en una fuente y las rociamos con su salsa que podemos pasar previamente por la batidora o un pasapurés. No olvides las patas y un buen vino tinto.

Faisán a la cazuela

Ingredientes

  • 1 faisán
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla pelada y picada
  • 1 puerro picado
  • 6 cucharadas de aceite
  • medio kilo de cebollitas francesas escaldadas y peladas
  • un cuarto de zanahorias baby
  • 1 copa de brandy
  • 1 vaso de vino tinto
  • Pimienta
  • Sal

Preparación. En primer lugar hay que limpiar el faisán a fondo (chamuscarlo, lavarlo, secarlo) para después salpimentarlo y atarlo. En una cazuela calentamos el aceite y se dora el faisán que habremos troceado con algún diente de ajo. Después proseguimos con la preparación de la verdura que indicábamos en los ingredientes, la cual tendremos que rehogar con el aceite sobrante de dorar el faisán.

Con el desarrollo de los comercios electrónicos, resulta fácil obtener carne de caza para preparla en casa

Cuando estas empiecen a tomar color, agregaremos nuevamente el faisán que rociaremos con brandy a fin de flambearlo. Después añadiremos el vino, taparemos la cazuela y esperaremos a que se haga a fuego lento durante una hora y media aproximadamente. Una vez que lo veamos tierno, lo retiraremos del fuego pues ya estará listo para comer. Antes de servir es recomendable dar un calentón al faisán en la salsa.

Pichones asados a las hierbas con melocotones

Ingredientes

  • Pichones limpios y abiertos por la mitad
  • 2 melocotones
  • 1 cucharada de orégano molido
  • 1 cucharada de tomillo molido
  • 1 cucharada de de laurel seco desmenuzado
  • Media cucharada de melisa seca
  • 6 cucharadas de vino blanco seco
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación. Para comenzar, es preciso pelar los melocotones y cortarlos por la mitad. Después colocaremos los pichones en una cazuela junto con la fruta y añadiremos todos los condimentos reseñados en el apartado de ingredientes (orégano, tomillo, laurel…). Lo rociaremos con un chorrito de aceite de oliva y dejaremos macerando durante 2 o 3 horas.

Encenderemos el horno a 200º C e introduciremos los pichones durante 15 minutos para sellar la carne y que los pichones queden jugosos. Por último, bajaremos la temperatura a 140º C y aguardaremos a que los pichones estén hechos. Y para rematar, los serviremos acompañados por los melocotones. Empieza el ágape.