Este tipo de microbiota es capaz de matar las células cancerosas
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Este tipo de microbiota es capaz de matar las células cancerosas

A pesar de la inmensa cantidad de estudios sobre la microbiota de los últimos 15 años, uno de los últimos promete ser de los de mayor relevancia, pues ha descubierto que determinadas bacterias son capaces de lograr lo imposible

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Foto: Unsplash/@anikolleshi

Desde hace milenios en la mitología del ser humano han existido soluciones mágicas a todos los problemas de salud. Desde los chakras a la fuente de la eterna juventud, la gente necesita de soluciones mágicas para remediar cualquier problema de salud que tengan. Cierto es que cuando las opciones científicamente probadas se agotan, algunos siguen buscando más allá de las fronteras del conocimiento.

Pero... ¿y si existiera lo que parece ser una solución a gran parte de los problemas de salud que padecemos y dependiera principalmente de nuestra dieta? En efecto, todo cambiaría. Pues hoy en día, gracias a la increíble investigación científica llevada a cabo en los últimos quince años, podemos decir que existe y se llama microbiota. Este no es uno de los términos que más aparecen en los artículos de Alimente, pero es imposible ignorarlo si cada dos por tres aparecen nuevos estudios realizados por grandes investigadores y publicados en revistas científicas de prestigio.

"Los 39 billones de bacterias de la microbiota representan más de dos kilos de nuestro peso total"

El último de todos y uno de los más importantes acaba de ser publicado por la revista Science y se trata del descubrimiento por parte de un grupo de investigadores del Snyder Institute for Chronic Diseases de la Cumming School of Medicine de la Universidad de Calgary en Canadá sobre cómo nuestra microbiota juega un papel fundamental en la inmunoterapia y en la lucha contra el cáncer. Pero vamos por partes:

¿Qué es la microbiota?

Se trata del conjunto de bacterias que viven en nuestro intestino (que denominamos normalmente 'flora intestinal') y con las que mantenemos una relación de simbiosis. Nosotros les proporcionamos todo el alimento que necesitan y ellas, a cambio, producen reacciones químicas que nuestra biología necesita pero no tiene la capacidad de realizar. El mejor ejemplo de esto último es la capacidad de deshacerse de la sangre vieja. Cuando los hematíes están demasiado desgastados como para seguir llevando a cabo su función, el hígado los filtra y los rompe. El producto de esto es una molécula llamada bilirrubina. Esta es excretada hacia el intestino para ser eliminada. El problema es que este órgano la reconoce como 'amiga' y vuelve a absorberla. La pescadilla que se muerde la cola. Es aquí donde entra en juego un grupo de bacterias presentes en nuestro tracto intestinal que se alimentan única y exclusivamente de bilirrubina. Lo que desechan estas bacterias es otra sustancia que no es reabsorbida de un intenso color marrón, que es lo que le confiere a nuestros desechos ese color tan característico.

Y no se trata de un par de bacterias sin más. Según explica a Alimente Javier Cuervo, director general del Instituto Español de Nutrición Personalizada: "Los 39 billones de bacterias de la microbiota representan más de dos kilos de nuestro peso total". Eso es una cantidad más que considerable.

El gran descubrimiento

Los investigadores han hallado (al fin) cuáles son las bacterias de nuestra flora intestinal que ayudan a nuestro sistema inmunitario a luchar contra las células cancerosas. El hallazgo demuestra que la combinación de la inmunoterapia con tratamientos microbióticos específicos aumenta la habilidad que tiene nuestro sistema inmunitario para reconocer y atacar las células que se replican sin control en algunos melanomas, en el cáncer de vejiga y los colorrectales.

Una de las autoras, la doctora Kathy McCoy, una de las principales expertas en el terreno de la microbiota explica que "determinados estudios recientes han proporcionado evidencias de que la microbiota puede afectar positivamente a los efectos antitumorales de nuestro sistema inmune, sobre todo en determinados cánceres. El problema es que, hasta ahora, no sabíamos las razones por las que esto tenía lugar". Y continua: "Hemos sido capaces de demostrar que algunas especies de bacterias son capaces de aumentar la capacidad que tienen las células T para atacar y destruir las células tumorales".

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Foto: Unsplash/@nci

Para llevar a cabo su estudio, los investigadores identificaron las especies bacterianas asociadas con los cánceres de colon en los pacientes tratados con inmunoterapia. Después, gracias al trabajo realizado en ratones de laboratorio sin flora intestinal, introdujeron esas bacterias específicas junto con el tratamiento inmune. De este modo demostraron qué tipo de bacterias eran las esenciales para que el sistema inmunitario funcionase. "Descubrimos que estas bacterias producen una molécula llamada inosina, que es capaz de interactuar directamente con las células T, mejorando la eficacia de la inmunoterapia y, en algunos casos, destruyendo todas y cada una de las células del cáncer colorrectal", explica otro de los autores, el Doctor Lukas Mager.

Después de probar su efectividad, los investigadores comprobaron que este sistema de fortalecer la respuesta inmune también funcionaba en tanto en el cáncer de vejiga como en el melanoma. El siguiente paso, explican, es comprobar que estos resultados también son efectivos en pruebas con humanos. "Identificar cómo los microbios mejoran la inmunoterapia es esencial para diseñar terapias con propiedades anticancerosas. El microbioma es una impresionante colección de miles de millones de bacterias que viven dentro y alrededor de nosotros todo el día. Estamos en las primeras etapas de entender cómo podemos usar este conocimiento para mejorar la eficacia y la seguridad de los tratamientos del cáncer y, de esta manera, mejorar la supervivencia a esta enfermedad y el bienestar de los pacientes", explica la doctora Kathy McCoy.

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