Abrir el grifo y beber un vaso de agua es un gesto cotidiano que, sin embargo, puede traernos muchos disgustos durante las vacaciones, especialmente si viajamos al extranjero. Pocos serán los viajeros, ya sean indómitos mochileros o tranquilos turistas en viaje organizado, que no hayan sufrido en alguna ocasión problemas estomacales al viajar por África, Asia y América Central y del Sur.

La llamada ‘diarrea del viajero’ es el problema sanitario más común con el que nos encontramos si viajamos a países en los que las condiciones higiénico-sanitarias son más precarias. Según los datos del Ministerio de Sanidad, puede afectar hasta al 80% de los viajeros en los destinos de alto riesgo. En general la diarrea del viajero no reporta gravedad, pero puede ir acompañada de náuseas, vómitos, dolor abdominal y fiebre, y puede llegar a complicarse, pudiendo arruinar el viaje. Pero el agua puede portar otras enfermedades como la hepatitis A, el cólera o la fiebre tifoidea por lo que hay tomarse este asunto muy en serio.

Hay que asegurarse de que el envase del agua mineral esté cerrado y evitar los hielos en otras bebidas

Fruta pelada, verdura cocinada y agua embotellada’ es la norma de oro con la que el viajero esquivará la dichosa diarrea. Porque, a pesar de lo que muchos creen, sentir molestias estomacales no es inevitable durante los viajes. Ahora bien, hay que ser estricto en el cumplimiento de esta norma de oro. Bebe siempre agua embotellada y asegúrate de que la botella está bien cerrada (creedme, a veces las rellenan). Un truco para evitar este engaño es pedir agua mineral con gas.

Cepillarse los dientes

Las bebidas frías embotelladas son seguras siempre que estén bien cerradas y con el agua hervida no hay problemas, de modo que se puede tomar té y café tranquilamente. ¿Pero de qué sirve tomar agua embotellada si después ponemos hielo en las bebidas? Por fastidioso que resulte, no hay que permitir hielo ni aunque vayamos a tomar un whisky. Asimismo, se deben evitar los helados de todo tipo, pero especialmente los de hielo. También hay que lavarse los dientes con agua embotellada y, durante la ducha, mantener la boca bien cerrada, no te vaya a pasar lo que a Charlotte en 'Sexo en Nueva York' (la película).

Las frutas tienen que estar peladas y las verduras cocinadas. Si no se puede, es mejor optar por otra comida

Si no es posible hervir agua, hay otras opciones para potablilizarla. La más sencilla y cómoda son las pastillas potabilizadoras. También hay filtros purificadores de luz UV, una especie de rotulador que incluye una lámpara ultravioleta que en menos de un minuto limpia el agua. Pero si todo lo demás falla (o mejor dicho, si no contamos con ninguna de estas herramientas), siempre se puede recurrir a la desinfección solar del agua, exponiendo al sol una botella transparente durante al menos 3 horas.

Mercado flotante en Bangkok, Tailandia.
Mercado flotante en Bangkok, Tailandia.

Respecto a la comida, hay que ser riguroso también con las frutas y las verduras. Las primeras peladas y las segundas cocinadas. Y si una fruta no se puede pelar, como las fresas, las frambuesas o las cerezas, es mejor no comerlas. Lo mismo pasa con las verduras. Esa lechuga, ese tomate o esa col pueden tener un aspecto maravilloso, pero es mejor evitarlas si no se pueden cocinar. Da igual que estemos que un resort de lujo, en un hotel o en un restaurante elegante. Las ensaladas y el hielo… mejor cuando estemos de vuelta en casa.

Finalmente, hay que tener en cuenta que no es necesario atiborrarse de agua contaminada para caer enfermo. Una sola gota es suficiente. De modo que nunca está de más secar el interior de un vaso antes de utilizarlo, secar el cuello de una botella que se conservaba en hielo para mantenerla fresca y rechazar las jarras que salen del congelador para que la cerveza esté más fresquita.

Agua del grifo por países

Desgraciadamente, el agua del grifo tratada no está disponible en todas partes. 844 millones de personas no disponen de acceso a agua potable y China, India, Nigeria, Etiopía e Indonesia, según datos de Unicef, albergan dos tercios de la población mundial sin acceso a agua tratada.

El viajero puede tomar agua del grifo con total tranquilidad en Europa, a excepción de algunos países de la Europa del Este, como Ucrania o Bielorrusia. También en Estados Unidos y en Hong Kong y Japón, según recomiendan los Ministerios de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y Asuntos Exteriores y Cooperación. Y nada más. En toda África, en casi toda Asia y en América Central y del Sur, se debe consumir agua embotellada.

Aunque el agua corriente sea potable y segura para los locales, nos puede afectar al no estar acostumbrados

Esto no significa que el agua del grifo no sea potable en todos estos lugares. Países del continente americano como Chile, Argentina, Uruguay o Costa Rica disponen de buen acceso a agua tratada, también buena parte de los países asiáticos o algunos africanos, como Sudáfrica. Entonces, si el agua de un país es potable y está tratada, ¿por qué se recomienda a los viajeros no consumirla? Si los estándares en el tratamiento de las aguas son diferentes, el viajero puede sufrir la temida diarrea, aun con un agua perfectamente potable para la población local de un determinado lugar.

Según el profesor de nutrición humana y dietética de la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Román, "nuestro organismo puede sufrir al no estar acostumbrados a bacterias que no están en nuestro entorno. El motivo es que nuestro organismo desarrolla inmunidad a los gérmenes que son habituales en un ecosistema concreto. Potencialmente insegura significa que el agua puede ser perjudicial para beber si nuestro cuerpo no está acostumbrado a ese ambiente, aunque no necesariamente signifique que el agua esté contaminada

Cuidado también en España

El agua en España es, en general, muy buena. Y la red pública de agua es segura en todo el país. Aun así, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado un informe que analiza la calidad del agua en 62 municipios españoles. Burgos, San Sebastián y Las Palmas tienen la mejor agua del grifo en España. “El agua es exquisita, se han llevado la medalla de oro del agua”, explica Ileana Izverniceanu, portavoz de OCU. Pero hay otros lugares en los que el agua tiene problemas como contaminación fecal, aguas muy mineralizadas, niveles de nitratos que rozan el límite o mala potabilización. Barcelona, Huelva, Logroño o Palma de Mallorca cuentan con las peores aguas.

Bañarse en ríos o lagos tropicales conlleva el riesgo de los parásitos, que pueden provocar graves enfermedades

Ahora bien, no conviene beber agua de las fuentes que nos encontramos en el monte. Quedan muy pocas masas de agua que sean seguras para el consumo sin tratar. Las poblaciones cercanas o la agricultura pueden contaminarlas, especialmente en los meses más calurosos. Los problemas con el agua contaminada no se acaban evitando beberla. El baño en el mar no ofrece ningún problema, más allá de las molestísimas picaduras de medusas o peces de roca. Pero el baño en lagos y ríos sí tiene sus riesgos. En zonas tropicales, pueden estar infectados por larvas y parásitos que tienen la ‘mala costumbre’ de atravesar la piel o introducirse en el cuerpo por cualquier orificio, dando lugar a graves infecciones y enfermedades. Si no hay piscina bien clorada cerca, es preferible evitar los baños. Lo que le sucedió a Humphrey Bogart con las sanguijuelas en ‘La reina de África’ no es ninguna exageración de los guionistas de Hollywood.