El vegetarianismo parece una tendencia imparable, lenta pero segura. Según el informe 'The Green Revolution', a día de hoy el 7,9% de la población española se considera flexitariana, el 1,5% vegetariana y el 0,5% vegana. Pueden parecer cifras pequeñas, pero lo cierto es que no paran de crecer. Los datos del mismo estudio, realizado dos años atrás, refleja que de 2017 hasta la actualidad este tipo de dietas han crecido un 27%.

Un dato más de este informe, el perfil mayoritario del 'veggie' es mujer, joven y urbanita. Sus principales motivos para adoptar estas dietas son la sostenibilidad, la salud y el respeto por los animales. Los restaurantes vegetarianos abundan en los barrios más de moda y se calcula que en 2020 el mercado global de productos de esta tendencia alcanzará los 5.000 millones de dólares.

La mitad de los españoles no conoce las diferencias que existen entre veganos, vegetarianos y flexitarianos

Acaba de presentarse también un estudio realizado por Lidl, 'My Best Veggie, ¿conoces el mundo veggie?'. Y en él se señala que el 68% de la población de nuestro país confiesa que no sabría preparar en casa un menú vegetariano o vegano rico y equilibrado a nivel nutricional. Salir de cañas es un problema para los que no comen proteínas animales, ya que la mayoría de las tapas que se sirven en los bares las contienen.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Dos apuntes más también reseñables: prácticamente la mitad de los españoles (el 47%) afirma desconocer la diferencia entre vegetarianos, veganos y flexitarianos, dieta esta última en claro auge en nuestra sociedad. Y el 65% de la población cree que una dieta vegetariana o vegana no es más saludable que una omnívora.

Respecto a este último punto, la doctora Beatriz Beltrán, especialista en Nutrición y Dietética, ha señalado en la presentación de este informe que "seguir una dieta vegana no es la única vía para una alimentación adecuada. Se trata simplemente de una opción más que, además, debe estar bien planificada y pensada si queremos conseguir todos los nutrientes necesarios para que sea saludable".

Diferencias sutiles pero relevantes

En cuanto a las diferencias entre unos y otros, según su alimentación, son estas:

  • Vegetariano: aquella persona que no come nada que haya supuesto el sacrificio de un animal. Muchos de ellos, sin embargo sí comen algunos alimentos de origen animal como huevos, leche, queso, yogures o miel.
  • Vegano: no come nada de origen animal. No solo se trata de rechazar la carne o el pescado que haya supuesto la muerte de un animal, sino que tampoco consumen nada que provenga de los animales (adiós a los lácteos, los huevos y la miel).
  • Flexitariano: como su propio nombre indica, aquí existe cierta flexibilidad y si bien hay quien lo considera como un paso previo al vegetarianismo, otros se instalan en él sin ninguna intención de ir más allá. Son personas que quieren alejarse del consumo de alimentos de origen animal, principalmente de carne, y la toman solo en comidas sociales u ocasionalmente. El resto del tiempo siguen una dieta eminentemente vegetal. Sus seguidores señalan dos puntos fuertes de este tipo de alimentación frente al vegetarianismo, y es que aunque su ingesta sea ocasional, se benefician de los ácidos grasos omega 3 del pescado azul y de la vitamina B12 de la carne.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Hemos hablado con Ana Moreno, directora del máster en Cocina Vegetariana y autora del libro 'Flexivegetarianos', y le preguntamos si las tres opciones pueden considerarse igualmente saludables. Nos cuenta que "en mi opinión la mejor de las tres es la flexitariana. El problema que ocurre con la vegana es que es una alimentación carente de vitamina B12 y hay que suplementarla. Y no solamente ocurre con esa vitamina, sino también con la D y con el omega 3, que es un aceite antiinflamatorio. Además, en la dieta vegana muchas veces se abusa de sustitutos de proteína, por ejemplo los que se hacen con soja, como el tofu o la bebida de soja, que al final son productos procesados. Es una alimentación muy buena desde el punto de vista ético, pero no siempre desde el de la salud".

¿Qué hay del vegetarianismo? Según Moreno, "también necesita la suplementación de vitamina B12 y además hay un riesgo, que es abusar del consumo de leche y sus derivados, como el queso. Un vegetariano que se alimenta básicamente de vegetales lo está haciendo muy bien, pero si el vegano podría abusar de procesados de soja, de hamburguesas vegetales y productos así, el vegetariano muchas veces (si no es una persona que pueda dedicar mucho tiempo a cuidar lo que come) acaba abusando del queso y eso puede producir problemas como inflamación y alergias".

Foto: iStock.
Foto: iStock.

¿Es entonces la dieta flexitariana la mejor opción? Para esta especialista "sí, siempre y cuando hablemos de una alimentación verdaderamente de base vegetariana o vegana, en la que en alguna ocasión muy puntual se incluya algún producto animal determinado. Mucha gente puede pensar: 'Entonces yo soy flexivegetariano', pero resulta ser omnívoro, porque el consumo de proteína animal al que nos referimos debe ser muy ocasional y siempre de calidad. No vale comerse un jamón serrano de paletilla salada malísima. Se trata de hacer una elección que vaya a suplir esa carencia de la alimentación vegetariana o vegana, pero muy saludable. El pescado azul pequeño tiene vitamina D, omega 3, vitamina B, proteína de alta calidad... Es una opción buenísima, al igual que el salvaje. Pero no es lo mismo eso que comerse una hamburguesa de comida rápida".