Desde que nacen, la dieta de los bebés es uno de los aspectos que más preocupa a los padres. Y es que el paso de la lactancia a la alimentación complementaria supone un auténtico reto, sobre todo por la edad que cuentan los pequeños. Según Unicef y la Organización Mundial de la Salud este periodo debe comenzar a partir de los seis meses, el momento en el que las necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a ser muy superiores. Es aquí cuando entran en acción los alimentos sólidos.

Sin embargo, para evitar males indeseados, los expertos recomiendan que todos estos ingredientes sean suministrados al bebé en forma de puré o papilla, ya sean frutas, verduras, carne o pescado. Al menos hasta ahora, pues una tendencia emergente parece haber cambiado por completo dicha visión. ¿Habéis oído hablar alguna vez del método BLW o Baby Led Weaning?

Ellos tienen el poder

Traducido como 'alimentación complementaria autorregulada', este nuevo sistema propone a los padres incorporar alimentos sólidos a la dieta de su pequeño sin pasar por los clásicos purés, dejando que sea el propio bebé quien se alimente por sí mismo usando las manos. “Como su nombre indica, es una alimentación complementaria, no sustituye a la lactancia materna (o leche de fórmula). Al principio, hasta el año, es más un método para educar que para alimentar, ya que su principal fuente de alimento sigue siendo la leche materna. De esta manera, se le permite al bebé descubrir sabores, texturas, colores y olores en la comida y le ayuda a desarrollar la coordinación ojo-mano y la masticación”, añaden desde el portal especializado BLW Recetas.

Otros beneficios que acompañan a este método de alimentación son estimular la psicomotricidad, intervenir en un descenso del índice de sobrepeso y obesidad en edades futuras, fomentar la aceptación de nuevos alimentos por parte del bebé, dotar al mismo de una independencia muy favorable para su desarrollo o favorecer la identificación de todos los alimentos por separado, de gran utilidad en el ámbito del aprendizaje.

Se recomienda introducir los alimentos uno a uno para comprobar si padece algún tipo de alergia o intolerancia

Una de las dudas que asalta a los padres es conocer el momento perfecto para introducir este nuevo tipo de alimentación a los más pequeños. Tal y como aseguran los expertos, un requisito obligatorio es que este haya cumplido los seis meses y esté perfectamente sano. También es de suma importancia que ya haya perdido el reflejo de extrusión, es decir, que no escupa todo aquello que tiene en la boca; y sepa mantenerse sentado y erguido sin ayuda. Además, siguiendo su propia intuición y necesidades, es fundamental observar si muestra interés por la comida. Eso sí, en el Baby Led Weaning no vale incluir cualquier alimento.

En general, se le puede ofrecer toda comida sana y saludable, aunque se recomienda introducir los alimentos uno a uno para comprobar si el bebé padece algún tipo de alergia o intolerancia. No obstante, sí es importante tomar nota de aquellos ingredientes que todavía no pueden comer como, por ejemplo, la sal, el azúcar, las verduras de hoja verde, los pescados grandes y el marisco, las carnes poco hechas, los frutos secos enteros, la leche de vaca y los derivados lácteos, los alimentos desnatados o bajos en grasa o la miel. ¿El motivo? Poseen nutrientes y sustancias que pueden resultar perjudiciales para su salud.

¿Cómo introducimos el BLW?

Foto: iStock.
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Aunque parezca un simple método de alimentación, no basta con poner la comida delante del niño. Para introducir correctamente el BLW, hay que seguir unas pautas y consejos sumamente valiosos.

  • Como el niño debe coger los alimentos con sus propias manos, es aconsejable que los trozos sean de un tamaño superior a su puño -preferiblemente en tiras, al menos al principio-. De esta forma, podrá chuparlo sin miedo a que se atragante. También podemos incluir ingredientes más pequeños, como el arroz o los guisantes, pues en principio no debe tener problema para tragarlo correctamente.
  • Uno de los puntos más significativos del BLW es que sea el bebé quien decida lo que come y cuando come. Por ello, en lugar de darle la comida, ofrécesela.
  • Tampoco es conveniente tratar de convencerlo de que siga comiendo si ya ha parado, pues debe ser él el que decida cuando hacerlo. Además, puede significar que ya está saciado.
  • “Incluye al bebé en las comidas familiares siempre que puedas y cuando sea posible, ofrécele la misma comida que estés comiendo”, incluyen desde BLW Recetas.

Foto: iStock.
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  • Hay que darle agua durante las comidas a pesar de que las primeras veces la rechace, algo muy común si todavía se alimenta de leche materna.
  • Como hemos visto anteriormente, su postura debe ser erguida y estable, frente a la mesa o en una trona, y debe tener espacio suficiente como para utilizar las manos libremente. Además, lo mejor es aprovechar esos momentos en los que no esté cansado o tenga hambre, así se concentrará mejor en lo que está haciendo.
  • Y por último, y no menos importante, “sigue ofreciéndole el pecho o el biberón como siempre. La leche es la principal fuente nutricional del bebé hasta que tiene un año. Cuando el bebé necesite menos leche, reducirá las tomas por sí mismo”, añade el portal especializado.